Un previo:
No creo que ninguno de
nosotros imaginase, al empezar este viaje, que llegaría a ser tan increíble. Incluso siendo optimista, pudiendo esperar ver la aurora, y pasar un buen rato, nadie podía
esperar que eso solo fuera parte de ello. Nadie esperaba que el sol nos
sorprendiese con atardeceres (cada vez más) increíbles; las risas por cualquier
cosa, los cambios de planes repentinos, los chasquidos de dedos; la
improvisación de dormir en el coche cuando no hay más, y desvíos por rutas
alternativas que cruzan Laponia. Nadie esperaba que el fin del mundo fuera tan
desierto y a la vez tan lleno de vida, ni los paisajes, siempre helados, pero
sorprendentes cada vez, acaparadores, de esos que te hacen sentir la grandeza
del mundo; esa sonrisa sana, de pura felicidad, al ir en coche y solo encontrar
belleza alrededor. La falta de aliento al respirar profundo a -25º o al sacar la
cabeza por la ventana para ver luces que bailan atravesando el cielo.
Pienso que nadie
podría imaginar esa sensación, al fin y al cabo, de LIBERTAD en mayúsculas.
Cada día durante 8 días, sobre todo en las horas de luz, experimenté esa
sonrisa duradera, que le ponía banda sonora a mi vida, como cuando ves que la
vida, simplemente, es; y que no hace falta nada más para ser feliz.
Cada día sonreí, y
cerré los ojos, intentando guardar ese momento, ese sentimiento, para la
posteridad. Y cada mañana al volver a experimentarlo de nuevo, descubría que no
podía guardarlo, retenerlo del todo, averiguaba que nunca recordaría aquello
tal y como era.
Este cuaderno, a
base de hojas viejas y filtros de café es, supongo, un intento a la desesperada
por guardar de alguna manera esa sensación, este viaje, esta experiencia, y ,
por que no? Esta amistad. Y recordar, aunque sea a pequeña escala, que vivir es
genial.
30/01/2012
Retransmitiendo
desde Oslo airport Gandermoen, son las 0015 y acabamos de cenar un perrito
caliente (que no queremos saber cuanto ha costado) en el único sitio de comida
caliente abierto. Llevamos todo el día viajando, y todo ha empezado a las 7.30
am, desayuno del 7-11 y Ari y Clau madrugando para llevarnos en el A3, recuerdo
de las batallas de nieve en Odense de ayer. Un saludo para ellas desde aquí (“y
otro para MEC!”, diría Clau). Tardecita en Londres medio dormitando y comiendo
(como no?) China Box, un poco de perfume, y dirigirnos a Oslo.
En Londres hemos
visto una chica que iba a Howarts, también en Oslo.
Lo más remarcable
hasta ahora la llamada deYasmin con aviso de posible robo en mi casa. Me he
dejado la puerta abierta o cosas raras están sucediendo? Falsa alarma anyway.
Aparte de eso, han
debido de ver la sospechosa barba de Marc, o es que Conchi es famosa por robar
seven elevens, y han decidido hacernos la revisión aleatoria de maletas, con la
tía preguntándonos mil cosas, y haciéndonos llegar con 2 minutos de antelación
al ultimo bus que iba directamente al otro aeropuerto. Lucky us.
Se planean carreras
de carritos y fotos en avión-toboganes, una larga noite nos espera, la aventura
ha comenzado.
PD: he creido que la
contaminación lumínica era la aurora boreal, el ansia me puede!
31/01/2012
Hemos dormido
malamente y en unas butacas demasiado cerca de la puerta, por donde obreros
salían y entraban junto con una ráfaga de viento helado, y hacían ruido todo el
rato, construyendo un seven eleven (oh thanks heaven, for Seven Eleven…).
Conchi no podía dormir más a las 4 am y se ha dedicado a pasearse por el
aeropuerto en una silla de ruedas de princesa. Yo por mi parte he soñado con
familias de nueva Orleans liándola en el airport.
Marc ha desayunado
uvas, estamos muertos di fredo, esperando a cruzar ya el fucing control área.
(later)
Como pasar el
control nos ha gustado, nos hemos confundido de camino pa la “gate” (siempre a
propósito) y hemos tenido que volver a pasarlo (es que Conchi quería que la
volviesen a cachear, que le pone xd)
Vuelo a Trømso
dormidos y con una imagen impresionante al pasar las nubes (Matrix modo on).
Llegar a Trømso, coger el coche, un golf gris oscuro, congelado (las puertas no
cerraban por el hielo) y monísimo, al que hemos apodado Timothy, por un pasaje
de la biblia que hemos leído antes de comer, para bendecir la mesa y esas
cosas. El pequeño Timmy está loco, y pita todo el rato cuando aparcamos, porque
se cree que chocamos contra cosas invisibles. Mas tarde descubriremos que toda
esta locura es por el hielo (se le congelan los circuitos).
Camping alquilado,
cabañita muy kuki y calentita, solo una noche, porque mañana no sabemos que
haremos con nuestras vidas, pero partiremos, mola esto de ser tan nomadas.
Paseito por Trømso
en busca de provisiones. Hay una capa de hielo constante en el suelo y
carreteras, y el viento arrastra un polvillo que más tarde descubriremos que es
nueve congelada. Compra y en busca de un cazo (no kitchenware in tha camping)
imposible, robar azúcar, y comprar un cable auxiliar pa tener música propia en
el trip, y ponerle banda sonora a nuestras vidas.
Viajamos en busca de
zonas auroreales (alas 15:30 noche cerrada) y cenita/comida de espaguetis.
Al volver a salir a
otro mirador (conductora Marta) han debido de ver a Conchi y su cara de
delincuente y la policía (unos secretas) nos ha parado. Carnets y driving
licenses, y miles de preguntas sobre qué hacíamos allí. Resulta que mucha gente
alquila coches y va desde Oslo a Trømso para pasar droga. “But not you” como
dijo uno de los polis, que además estaba bueno, como se encargó de confirmar mi
amiga consepsió. Menos mal que nos pararon justo después del momento “una vaina
loca” a tope en el coche, porque vaya CUADRO.
A Martita, pa seguir
con su racha de suerte, se le queda atrancado el coche en el hielo, y tiene que
sacarlo Marc, haciendo de aitatxu en plan “me siento seguroooo”. Pero bueno
Conchi también tiene mazo de suerte, que justo nada mas coger el coche y decir
“odio los camiones, me dan miedo” nos cruzamos con 5 de ellos. Son los camiones
con focos para hacer la aurora, que en realidad es un invento de los grandes
almacenes.
Not our lucky day,
está nublado y no hay auroras, pero sacamos fotos guais, y subimos una montaña
de nieve que Marta y conchi bajaron rodando (literalmente).
Conchi: “si renan
los meos, tu también puedes mear”
Marta: “Conchi, tu
sueñas en andaluz?”
Conversaciones de
orgasmos y cagar, no preguntéis….
Banda sonora del
dia: “Una vaina loca” por el momento surreal en el que la llevábamos a todo
volumen.
01/02/2012
Good morning! 8
horas dormidas y a las 8 am todavía no ha amanecido. Desayuno nutritivo y
partem! Primero a hacer fotitos al fiordo de anoche; hemos visto caballos con
ropa, puesto la música a tope, y parado de repente a sacar fotos mientras nos
hundíamos en la nieve. Marta se ha encontrado una caracola que se llama Conchi.
Acabamos de comer
(14:52) viendo anochecer y con las manos al borde de la congelación. Hemos ido
conduciendo con paisajes increíbles y sacando fotos de cuando en cuando,
poniéndole banda sonora al momento. Hemos visto renos con trineos y hombres
pescando en agujeros en el hielo. El mar a veces está congelado y había
personas andando por encima.
A Marta le huelen
las manos a pescado por la puta caracola, que por cierto, ha caído en otra
dimensión porque no la encuentro en ningún lado.
No hay trafico y
cuando quieres puedes frenar el coche y echar fotos, las montañas se reflejan
en los lagos (fiordos) y aunque sigue nublado el viaje merece la pena solo por
esto. Aun asi, a ver si los señores de los camiones se portan y echan un poco
de luz esta noche….
Hemos visto los -11º
desde el coche, esto empieza a alcanzar temperaturas vertiginosas.
El cielo ha empezado
a clarear, hay esperanza! Marc lleva demasiado tiempo conduciendo y ha empezado
a gritar “lucha armada!”, lo cual ha hecho k esa sea la banda sonora de hoy.
Conchi ha alcanzado
los 130 km/h en carretera (de 90 y con huelo).
Llegamos a Alta, en
el primer camping nos quieren cobrar 600 koronas porque las cabañas pequeñas
“are too cold for the Winter”. El segundo es más asequible, y hemos descubierto
que 7.7 kr son 1€, tema que nos (“me” más bien, porque marc sabe que siempre
gana cuando discute conmigo) tenía un poco preocupados…
El tío del camping
nos ha dicho que desde ahí mismo se pueden ver las northern lights, curioso el
momento en el que sale, mira al cielo y dice “esta despejado, si que saldrán en
un rato”, como quien mira a ver si lloverá… La vida aquí es tan distinta.
Al final se ha
nublado asi que hemos tenido que coger el coche en busca de zonas
desemcapotadas (por el desencapotador que las desencapotó, que buen
desencapotador sería), hemos cogido cookies y los sacos y subido a una montaña
atravesando bosques sinuosos que a Conchi le daban miedo porque pensaba k un
asesino saldría de repente, en plan principio de peli de terror.
Aunque la amiga
Aurora dijo que vendría sobre las 8 y los camioneros son amigos de Conchi no ha
pasado nada. La aurora boreal son los padres, no os engañéis. Eso sí, conchi en
un momento de duermevela ha visto una sombra y nos ha acojonado a todos, ahí
arriba en medio de una cantera solo puede ser un asesino, o mi mano apoyada en
el cristal, ustedes deciden.
Hasta ahora podemos
decir que hemos hecho pis a -11º, visto los -15.5º en una ciudad (Alta) en la
que los niños van en trineo-patin en vez de bici.
Banda sonora: "Lucha armada" por el momento de marc gritandolo en el coche.
02/02/2012
Noche calentita y
despertares en crisálidas, carrera para ir al cuarto de baño a -15º.
Alta como ciudad es
bastante decepcionante, teniendo en cuenta que el centro es (literalmente) un
polígono industrial que va por pabellones, y un puerto (eso si, muy bonito). La
oficina de información al turista esta cerrada por ser invierno… Eso no ha sido
problema para que hayamos hecho unas fotos increíbles mirando al mar, donde
sale vapor del agua, creeemos k por el contraste térmico.
Alta, aunque
decepcionante como ciudad, está rodeada de un paisaje increíble, y un frío (a
estas alturas del año) extremo. Nos sentimos en el fin del mundo, y si he de
ponerme cursi, diré que este viaje nos está demostrando a todos la grandeza de
la naturaleza, el mundo, y lo que nos rodea.
Clau nos ha mandado
un sms, un saludo (otro) para ella (y
las MEC!) desde aquí.
Despues de casi
morir de congelación sacándonos fotitos en el puerto (divertido esto de dejar
el coche arrancado, tradición noruega, para hacer la paraada k sea) nos
dirigiomos (todavía) más al norte.
Vemos mar congelado,
caminar por las ahguas es demasiado tentador asi que paramos y nos dirigimos a
comprobar si la capa de hielo aguantara nuestro peso. Aguantar?? Ahí habrá
fácilmente un metro de hielo. Marta acaba tumbada y haciendo break en el hielo.
Retomamos camino,
adentrándonos en las montañas y dejando un poco la costa. Pero de repente,
caravana, en una carretera en la que no se ven dos coches en una hora. Una fila
de coches delante de una barrera con unas luces rojas, eso es todo lo que
sabemos, la gente no parece extrañada, asi que nosotros tampoco. Tic tac tic
tac… por fin una fila de coches aparece en dirección opuesta, detrás de un
quitanieves.
Ah! Asi que era eso!
Habia que ir escoltados.
Normal, porque nada
más adentrarnos en el camino una manta de hielo en polvo levantada por
ventiscas increíbles cubrió la carretera. La temperatura alcanza los -18º y nos
damos cuenta de que estamos en uno de los lugares más inhóspitos de la tierra,
y dicho sea de paso, uno de los paisajes más alucinantes de nuestra memoria.
Aún así, se veía
asomar algún que otro tejado de lo que en su día serán casas de “veraneo”,
ahora semienterradas por la nueve. Además el coche dijo “check your tyres” y se
encendió un pilotito de alarma por las ruedas. No sabemos que es, pero en esa
situación, en medio de una ventisca infernal, acojona un poco.
Además, como dato y
para enriquecer la narración, Marta se meaba como nunca en su vida y a parte
del frio (eso ya no era problema) no se podía para el coche porque estábamos
siendo escoltados por un quitanieves. Asi que en cuanto acabó el tramo marta
tuvo que salir corriendo a la nieve, congelarse la mano al apoyarse (entre
otras cosas) y hacer el pis más extremo de toda su vida, contra ventisca y a
-16º. Fataaallll, pero divertido, siempre divertido.
Continuamos nuestra
aventura, menos accidentados, pero más hambrientos, una cacerola de pasta
(fría) nos esperaba en el maletero. Entre pueblo perdido y pueblo perdido
encontramos “Skaidi” una población un poco más grande y con anuncio de camping,
hotel y motel. Tras mil vueltas entre las 4 casas esparcidas que formaban el
pueblo, el camping estaba cerrado (o lleno, no lo sabemos, los dueños no
hablaban ingles muy bien) el motel era caro y el hotel extremadamente caro. Asi
que comimos pasta dria metidos en el coche y continuamos, total, nos queda
camino por hacer hasta el norte del mundo.
Despues de mirar las
ruedas vimos que no parecían pinchadas ni bajas de aire asi que dedujimos que
algún sensor se habría congelado. Continuamos bajo ventiscas que a estas horas
de oscuridad (4 de la tarde pero oscuro ya hace rato) da un poco de mal rollo,
sin saber donde dormiríamos y agradeciendo llevar comida, maletas y sacos con
nosotros. Somos nomadas, y eso mola.
Con una nueva
esperanza en cada cartel que veíamos anunciando un camping y desilusiones al
ver que estaban cerradísimos por invierno dejamos atrás campines y hoteles.
Pues adelante habrá que ir, digo yo que en Nordcapp o por ahí habrá algo no?
La carretera se
volvia más sinuosa y solitaria, y cuando llegó el punto de no saber qué habría
alrededor (carretera con cuesta a los lados, sin saber si era ladera o mar)
empezó a darnos todo un poco de mal
rollo. Pero el hotel de skaidi era caro, y empezaba a quedar muy lejos.
Más ventiscas, de
repente un túnel. La cosa más tonta del mundo, pero sugestionados por el mal
tiempo, la oscuridad y la sensación de estar perdidos en el fin del mundo, nos
dio cierto miedo. Gran frase la de Conchi “ay! Que se derrumba!” que quitó
hierro al asunto. El túnel ha sido apodado por unanimidad “el túnel del
terror”.
Otra alarma del
coche, no tenemos liquido limpiaparabirsas. Se habrá congelado, como el sensor
de la rueda, y todo en el coche, a medida que la temperatura baja.
Divertido también el
juego de Marta con las largas, que nunca se acuerda de quitarlas, y digamos que
hizo unos cuantos amigos las pocas veces que nos cruzábamos con alguien.
La ventisca a veces
se potenciaba, hasta llegar a un tramo en el que era tan fuerte k solo veíamos
blanco a dos metros por delante (todo arrastrado por el viento, porque el cielo
estaba despejadisimo) y conduciendo a 2 km/h, y había que seguir los palos
reflectantes (inmortales al parecer) de los lados, benditos palos!!
Conduciendo y
conduciendo, seguíamos sin hotel, eran las 19:00, pero la oscuridad parecía de
las 3am, y la soledad del paisahe no ayudaba. Por fin (y creedme, fue un ¡¡¡por
fin!!!) vimos algo de civilización a lo lejos, luces que iluminaban las nubes!
Bendita contaminación lumínica.
Otro túnel, este
cerrado por una puerta levadiza, que reacciono al cernos y se abrío. 6
kilometros, rectos y con una bajada pronunciada y luego subir de nuevo.
“Estamos atravesando el mar!!” nos iluminamos en algún momento. Resulta que
para llegar a Honningsvåg (las risas que nos echamos pronunciando el maldito
) hay que atravesar mar, y los Noruegos pues lo bucean.
Conchi “que listos estos noruegos, dijeron, ‘ya que tenemos que hacer un túnel
lo hacemos todo recto’”.
Entre búsqueda y
búsqueda paramos el coche en seco (en esatas carreteras fantasmas no es
peligroso) porque vemos una rayita en el cielo, es la aurora?? Creemos que si,
pero es tan débil… who knows?
Llegamos al pueblo
impronunciable, un Rema1000 gigante (supermercado) que abre hasta las 23h y
gente (poca, tampoco vamos a emocionarnos) andando por la calle!! Civilizacion
en el fin del mundo!!
Aun asi el único
hotel abierto son 1600koronas (70euros cada uno). Más búsqueda por los
alrededores, pero nada, asi que la idea de dormir en el coche se va
convirtiendo en algo mas factible, y
cercano. Entre ventisca y ventisca llegamosa la barrera que separa CAbonorte, y
nos metemos en un camping (cerrado por invierno) a ver a nuestra amiga Aurora,
con sustito en el hielo de regalo. Cenita de sándwiches en el coche y maniobras
extremas pa no tener que salir al frio maletero.
Y cuando acabamos de
cenar, aparcar el coche en otro lado y acomodarnos para esperar a Aurori… luces
en el cielo!! Ahí estaba la esperada Aurora Boreal, bailando para nosotros,
volviéndose más verde por momentos. “Sabremos reconocerla?” nos habíamos
preguntado más de una vez “supongo que cuando la veamos, sabremos que es”.
Primero vimos unas
finas rayas difusas en el cielo, que se movían curvándose y serpenteando, de
repente la luz se hizo mas intensa y el verde más visible, y una nube de luces
empezó a bailar sobre nuestras cabezas. Exacto, cuando la ves, cuando de verdad
la ves, sabes que se trata de la Aurora Boreal.
Emoción en el coche,
gritos, y Marc pensando que era broma. Codazo a Marc en la cara por parte de
Conchi, que de la emoción quiso arrastrarle a la ventana.
Suena “the
passenger” perfecta para el biahe y banda sonora adjudicada para el día de hoy.
Nos quedamos viendo y fotografiando la aurora, a veces se forman nuevas,
algunas atraviesan todo el cielo. Después de las bromas sobre camiones con
focos gigantes, he de decir que esto no puede ser artificial, el mundo, una vez
más, es increíble.
Cambiamos de sitio
para ver diferentes perspectivas y ponemos música para ambientar el momento,
Marta se va quedando dormida. Nonita la experiencia de que se te caigan los
parpados mientras ves luces en el cielo, y despertar cuando están volviéndose
aun mas verdes.
Al rato aparecieron
nubes, y el viento no dejaba de soplar fuerte contra el coche asi que cambiamos
de sitio a un lado más protegido (vistas de un pequeño pueblo delante) para
poder intentar dormir. Ponemos alarmas cada hora y pico, para despertarnos,
arrancar el coche y poner la calefacción y quitarla a los 15 minutos para no
sufrir la temida “muerte dulce”. Marta solo dormía como si no hjubiera mañana,
se despertaba zombi para cambiar la alarma y decía de vez en cuando “apagad ya,
no?”. Conchi dormitaba sentada mientras esperaba a que el coche se calentase
cabeceando y recordándose a si misma “muerte dulce, muerte dulce” para no caer
dormida del todo. Marc no dormía.
Hemos sobrevivido a
una noche en el fin del mundo.
Banda sonora del
día: “the passenger”.
03/02/2012
Amanecemos a las
7.30-8, unos mejor descansados que otros (xd) y desayunamos, una vez más, en el
coche. Con esta ya hemos comido, cenado y desayunado en el coche seguidamente.
Marc y yo nos acordamos de cómo a la mañana anterior dijimos “bah, nos
duchamos a la tarde en el camping de cabo norte” Vamos cual gitanos con el
coche lleno de basura, comida y ropa. Titii…
Cafecito en el rema
1000 de honningsvag (que tiene makina de cafes), aprovechar para usar el baño
de allí (también hay baño) y mirar el paisaje de los alrededores hasta las
11.30, que abren la barrera de cabo norte (solo abre dos veces al día).
Fotazas varias
y paisajes increíbles, guardando en la
retina lo que vemos porque las cámaras no son capaces de grabar la inmensidad.
Convoy a cabonorte,
resulta que lo de la barrera es porque te abre paso un quitaniees y un coche te
escolta pro detrás. Cabonorte es una esquina de la tierra en la que han montado
un hotel, con tienda de souvenirs, cafetería e incluso un cine, donde te cobran
30 € por entrar, y poder pasar al lado más al norte de europa y sacarte una
foto con la bola del mundo. Pero habiendo salido la noche gratis, nos da igual
pagar. Viento máximo y congelados de frio, pero eso no nos evitó ir hasta la
parte más al norte del mundo donde (probablemente) estemos en nuestras vidas.
Congelados de frío
entramos y mandamos postales. Queremos volver pronto (solo hay dos convoys de
vuelta) por si las carreteras se vuelven a portar mal, asi que pedimos al señor
convoyero que nos traslade. Cabonorte es una esquina congelada, lo más al norte
de europa, rodeado de nada y donde solo se puede llegar a través de un convoy que pasa a las 11:30 y
12:30 y vuelve a la 13:30 y 14:15. Si existe el fin del mundo, esto se le
parece mucho. Camino a Alta, sándwiches en el coche y momento “vaina loca” a
tope y Marc dándolo todo.
El camino parece
mucho más inocente sin ventiscas y con el camino limpio. Alta, mismo camping,
misma cabaña, y el dueño preguntándonos que tal en cabonorte y probablemente
flipando porque fueramos allí solo para ver unas luces en el cielo, que el ve
casi sin querer.
Por fin la tan
esperada ducha (de media hora) y cenita de sopa y pescado (fiskadele).
Probablemente hoy dormiremos en vez de ir apor la aurora, porque estamos
muertos. Salimos a fregar y lavarnos los dientes y de repente “mirad, la
aurora”. Ahí estaba nuestra amiga Aurori, que hoy quería fiesta. Así de simple, salir a fregar y como quien
dice “mira, ha salido el arcoíris”. Lo siento aurora, pero hoy no salimos.
Masajitos y mimos,
cada vez somos más familia.
Conchi “este colchón
huele a sexo”. Después de eso, buenas noches.
Banda sonora:
Paradise, por el espectáculo visual de estos días.
Banda sonora
adicional: “volaré”, por el momento gitaneo total rodeados de basura.
04/02/2012
Banda sonora del día
decidida desde por la mañana: “the bird is the world” Cancion de peter Griffin
que conchi y marc no han dejado de cantar toda la mañana.
Good morning! Nos
levantamos con hambre y el paseíto al baño mañanero despeja ideas. Sesión de
fotos-crisálida post-desayuno.
Cielo impecable y
frío máximo, lavar los cristales del coche se convierte en congelarlos nada mas
el agua toca el cristal, intento fallido.
Decidimos cambiar de
ruta, y volver a trømso haciendo noche en Finlandia y cruzando Suecia si fuera
necesario. Total, tenemos gasolina, comida y las maletas encima, no tenemos
mapa pero encontraremos en alguna carretera de allí.
A la aventura!
Camino rodeado de
blanco, blanco everywhere, horizonte nevados y temperaturas que hasta el
momento han alcanzado los -28,5º. Hemos visto un arcoíris (repito, ni una nube
en el cielo) vertical y auroras de suelo (nieve en polvo haciendo dibujitos en
la carretera).
Seguimos
conduciendo, a la derecha el sol (que no calienta los huesos) y a la izquierda
la luna, el paisaje una vez mas, increíble. Una vez más experimentamos esa
sensación de felicidad gratuita, pura, de esa que no puede compararse al
consumismo que nos impone el sistema, de esa que no venden los anuncios de
televisión. Llevamos la vida encima, somos caracoles, tenemos comida y coche, y
vamos donde queremos, donde dormiremos hoy? Quien sabe? Por eso somos libres.
Todo blanco, liso, y
helado. Las carreteras son rectas e infinitas. De repente a un lado de la
carretera vemos renos, pastando en la nieve, que escapan cuando vamos a echarles fotos.
Seguimos adelante,
hemos comprado un mapa de carretera y se agradece. Poblaciones perdidas, y
llegamos a ver los -39º.
Marc para el coche cada grado menos para sacarle fotos al marcador de temperatura y dejar constancia, nadie pasa por la carretera asi que es totalmente factible. He apodado a Marc “el hombre del tiempo” (15:00) hemos visto un sol gigante rojo, pero ha escapado antes de poder fotografiarlo.
Marc para el coche cada grado menos para sacarle fotos al marcador de temperatura y dejar constancia, nadie pasa por la carretera asi que es totalmente factible. He apodado a Marc “el hombre del tiempo” (15:00) hemos visto un sol gigante rojo, pero ha escapado antes de poder fotografiarlo.
Mientras Conchi
conducía de repente una manada de renos ha aparecido en medio de la carretera,
Conchi estaba mirando un cartel y casi nos los comemos. Ellos ni se han
inmutado, se resbalaban con el hielo, a uno le hemos llamado Rudolf.
Hemos creido ver la
aurora (muy brevemente) a eso de las 17:00.
Despues de eso hemos
tenido unos 40minutos de viaje monótono y aburrido hasta que hemos llegado a
Kilipsjärvi (que pensábamos que seria pueblo fantasma) y al querer entrar en un
hotel.restaurante a preguntar Conchi (la asesina de renos) ha querido darle
emoción a la cosa encajando el coche en la nieve.
Momento de pánico,
bajando del coche e intentando quitar la nieve de las ruedas de los coches,
cuando ya estábamos pensando en llorar y morir allí (total, ya vista la aurora
podemos morir tranquilos) han aparecido 3 angeles de la guarda finlandeses, y
nos han ayudado. Una señora ha empezado a cavar alrededor del coche y nos han
remolcado.
Además el hotel era
bastante barato, 65€por una cabaña con baño, cocina, 2 cuartos, chimenea, sauna
y desde donde se puede ver la aurora.
Hemos entrado,
preparado un cafecito caliente (mis pies después de hacer el rescate del coche
estaban congelados) y encendido el fuego (Marc ha hecho de aitatxu encendiendo
la chimenea).
Hemos decidido que
somos muy felices. Creo que me he dado cuenta de ello hace tiempo, pero quiero
que quede constancia de que este es el mejor viaje de mi vida. Una compañía
incomparable, los mejores paisajes y una experiencia inreible. Como conchi ha
dicho “nos estamos redescubriendo a nosotros mismos”.
La señora que nos ha
ayudado nos ha dicho que probablemente veamos las northern lights y dado
consejos de cómo verlas mejor. Hay -35º e igual el coche se congela para
mañana, pero bueno, ya veremos lo que hacemos.
Chimenea night,
cenita (espaguetis mueee ricos)y salida a las Northern. Asientos para atrás, el
coche ya es como nuestra casa, lleno de mierda por cierto. Hoy la aurora está
vaga, y salen luces claritas. Pero al parecer todavía le quedan ganas de
fiesta, y cuando menos lo esperábamos una luz cruzó el cielo y vimos la aurora
más impresionante: luces moradasy verdes serpenteando encima de nosotros.
Gracias mundo.
Contentos y viendo
que la bruma sube, vamos a dormir a nuestra mansión.
Banda sonora: peter
grifin.
Banda sonora(post):
Star wars, por el momento de música clásica viendo la aurora.
05/02/2012
Amanecemos los tres
juntos, porque ayer metimos una tercera cama en el cuarto pa no separar nuestra
familidad.
Desayunito y
desescarchar el coche que, por cierto, arranca!
Marta supera records
alcanzando los 160 km/h en una recta.
Trømso -13º, mismo
camping pero cabaña más grande y españoles (que no queremos conocer) en él. El
viento hace que sintamos más frio que en Laponia!!
Momento a recordar:
la conversación después del café, sobre
la vida y como salvar al mundo.
Pd: gracioso el momento con Conchi al volante
donde el hielo no dejaba de subir la cuesta, papá Marc al rescate, para variar.
Noche de caza de la
aurora poco fructífera, pero con conversaciones y preguntas sobre la vida muy
interesantes. Comiendo sucedáneos de M&M’s.
Banda sonora: the
show must go on.
06/02/2012
Hemos dormido (una
vez más) todos en el mismo cuarto, a pesar de que solo había una litera, Conchi
y yo preferimos (de hecho nos gusta mas) dormir juntas que separar la friemly.
Copioso desayuno al
despertar y salir al frío, fotitos y tourist office a comprar una postal.
Como la cola nos ha
indignado nos hemos llevado la postal for free, por las molestias tomadas.
Ruta a Sømaroy
(isla) y diferentes climas en 100km de recorrido (circular). Especial mención
al susto con Marc al volante, cuando el coche ha derrapado raro y ha tenido que
dar volantazo. Especial mención a sus reflejos, que de haber sido los de zortzi
o los mios, todavía estábamos bajo la nieve.
Conchi no quería que
nos fueramos sin probar algo típico noruego asi que en vez de llevarse un
Kinder Bueno for free ha cogito unas pastillas de chocolate típicas here.
Hora de la siesta!
Como zortz se aburria y no quería dormir se ha inventado que veía la aurora
boreal (18:00) para darle emoción a su vida, pero ha querido la casualidad que
su mentira se convierta en realidad y cuando nos hemos asomado ha aparecido una
luz verde cruzando el cielo.
Despues, sesión de
mimos tirados los tres en la cama. Café y gratuita hinchada a galletas y
rebanadas de nocilla, y partimos en busca de Aurora. Aunque Trømso está nublado
somos más listos que el weather y al meternos pal interior todo está despejado,
auqnue hay -23º en vez de -15º. Aurora se deja ver pero muy sutilmente,
difuminada y sin apenas fuerzas. Hasta que, tras un ritual de canticos y
bautismos, se empezó a hacer más fuerte detrás de la montaña y nos dio una
despedida digna de admirar.
Remarcable la imagen
de Marc haciendo como que remaba por la ventana con el trípode.
Un poco más de
espera, lacasitos varios, y volver medio dormidos al camping. Good night, y a
dormir 4 horas.
07/02/2012
Avion pa oslo y mas
de lo mismo a Londres. Noche en Londres, desde las 10 dormidos como princesas.
Despertar a las 4, desayunar en Starbucks y vuelta a Aarhus.
Gracias por el
viaje, compañeros.







