viernes, 11 de abril de 2014

Roma, trazzos , pizza, helados y café.

04-05 Abril

Hoy, ayer  y mañana

Era viernes, estábamos comiendo y ultimando detalles del viaje, aclarando donde dormiríamos y que tren cogeríamos, cuando por iluminación o algo así, comprobamos el vuelo, y vemos que es a las 6 de la mañana. Bueno, esa noche no dormiríamos. Fotos a músicos callejeros, cenar y , por qué no? unas cervezas.

2.30 am, Francesca y Marta se retiran, un avión les espera. "Lo siento nos tenemos que ir, es que nos vamos  Roma" nunca sonó tan bien. Esa noche daría para muchas risas posteriores.

2.50 en fontana y paseamos hasta pl. Catalunya, momento épico de Francesca corriendo como una loca después de ver una rata saltar de la papelera al jardín "es que les tengo fobia".

Bajón de cerveza en la parada de bus, y damos la pena medio dormidas la una sobre la otra a la espera. Por fin entramos en el bus y dormimos "tranquilas": Marta dando vergüenza ajena con un pañuelo en la cara para taparse de la luz y Francesca profundamente dormida mientras la chica de atrás (recordemos que es viernes madrugada y la gente está de fiesta) casi le vomita encima. Nos coronamos bajándonos en la terminal equivocada y bailando para entrar en calor mientras esperamos el intercambiador. Música Tranqüila de Braziu, por supuesto.

Llegamos a la terminal y nos marcamos unos Carmen Isasas tomando un cola cao cual ricas esperando a que abran nuestra puerta de embarque. La gente hace cola desesperadamente pero Francesca transmite su tranqüilidad isleña diciendo que son unos pringados y estresados (esta gente de península...)

Por fin volamos (dormidas y Marta dando vergüenza ajena de nuevo, pero es feliz) sorprendentemente para Francesca el vuelo no se ha caído, ahora confía un poco más en ryanair. Estamos en Roma, y seguimos sin haber dormido. Por lo tanto todavía no es mañana. Decidimos que hoy es hoy ayer y mañana, en un mismo día. Intenso.

Estrés máximo para coger el bus que os lleva a la ciudad, tener reserva no sirve de mucho (organización trazza italiana, desde el respeccto, pero una mierda), llegamos  a Roma y empezamos bien, café italiano. 




La falta de sueño se disimula y cuando conseguimos "una mapa" la ciudad es nuestra. Paseamos hasta el coliseo, Piazza Venecia.. y acabamos buceando entre turistas y gente estresada. La Fontana di Trevi es muy poco encantadora rodeada de gente, y un guiri atropella con su carrito a Francesca.

Acabamos descosiendo tiempo mirando a músicos callejeros y sacando fotos a trazzos de todo tipo.






Buscamos un restaurante, la falta de sueño vuelve a tener efectos en nosotras, y solo encontramos cosas caras y de guiris. Por fin nos rendimos, seremos guirirs por un día, eso sí, agua del grifo para beber, que somos eco, y pobres.

Bajón mortal de fuerzas post-comer, y Lucasole, nuestro couchsurfer nos dice que la habitación no estará hasta la 19 horas, fatality. Seguimos pateando la ciudad, en busca de un café con sofás, donde morir tranquilas. Pero ley de Murphy, no aparece. Acabamos hablando de la vida y psicoanalizandonos a nosotras mismas en un sitio cualquiera, que nos da fuerzas para pasear un poco más.



Evocamos "la grande belleza" paseando por las orillas del río Tevere y poco a poco el reloj avanza, y tocamos la puerta de Lucasole. Un tío majete que comprende que estamos muertas y nos deja dormir un rato antes de ir a cenar. Por fin dormimos 2 horillas, y somos personas de nuevo.
Marta, cuando suena la alarma "estoy nacieeendo, dormir es maravillosooo" (eso dice Francesca, yo no lo recuerdo)

Con fuerzas semirenovadas vamos a cenar pizza con Lucasole y su amigo italiano, que trae a una moscovita, anastasia, que está viajando por el mundo. Vamos a tomar algo, cervezas  a 4 euros, y eso es barato... anastasia demuestra su poderío derramando la cerveza nada mas pedirla, y preocupándose mas por que su bolso no se moje, y dejando el ipad de ultima generación bañado en cerveza. Momento.

Seguimos muertas, y aunque lucasole quiere salir o dar una vuelta, no damos para más. Paseamos un poco por Piazza Navona oyendo historias de arquitectos, y por fin, vamos a la cama. Creíamos que nunca llegaría ese momento.


06 abril

Habiendo dormido, la vida es diferente.

Duchadas, nos despedimos de Lucasole y desayunamos en un famoso café de Roma, Cappuccino y galletas (que casi nos cuestan 5.30 euros en el súper, obviamente las cambiamos). Andamos hacia el vaticano para encontrar nuestro hostel, tuto bene, podemos salir a por más Roma. El vaticano está plagado de gente, es domingo.  Subimos al mirador de gianicolo, casi nos perdemos por el camino, pero merece la pena porque se ve todo Roma desde lo alto.




A estas alturas Francesca y yo ya nos hemos contado toda nuestra vida, pero siempre surgen conversaciones nuevas sobre ideas, viajes, Erasmus (como no) y amigas locas.

Hoy toca comer pasta, Francesca no se irá sin su carbonara, y por fin encontramos el restaurante, acabamos empachadas, y el camarero diciendo que porque no pedimos entrantes... italianis. Expreso revitalizante, y avanti (con precautzione)



Paseamos por trastevere, una Roma diferente a la de ayer, seguimos con "la grande belleza" paseando por el río y tomando el sol en la isla, the good life. Andamos y andamos cruzando Roma entero para encontrar el barrio alternativo, Pigneto.


El amigo de Lucasole decía que era el barrio de los "drogati" nosotras (Marta, más bien) entendimos "artisti" así que con esa idea nos quedamos. Cuando por fin llegamos, nos damos cuenta de que efectivamente, es la Gràcia de Roma, trazzos alternativos, bares cool y padres trazzos paseando a niños trazzos. Otra Roma, que mola más. Vemos música en directo en bares y pintadas en las paredes.

Buscamos un helado, y de nuevo se hace difícil (llevamos viendo heladerías todo el camino, y ahora han desaparecido) pero al final vemos una pequeña tienda donde venden helados artesanos que son BRUTALES. Discusión sobre si pedir tarina o cucurucho, yo pienso que la gente que come de tarrina no es de fiar, Francesca dice que en tarrina viene más helado y que en Italia desperdiciar helado es un crimen. Problemas del primer mundo.



Buscamos un bar que nos han recomendado, "el circolo degli artisti" resulta ser un lugar increíble con exposiciones fotográficas, mesas al aire libre e incluso un escenario para conciertos. Nuestro sitio preferido, sin duda.





Surge un nuevo refrán "el trazzo aunque se vista de artista alternativo, trazzo se queda"

Volvemos a recorrer medio roma para volver al centro, y de camino comemos la mejor pizza del mundo, que rememoraremos tantos días después. 

Seguimos caminando y ocurre el acontecimiento de la noche. Marta siente un golpe por detrás, se asusta y corre, y Francesca se solidariza y también se pone a correr. Cuando se dan la vuelta ven que el golpe era de un huevo que nos habían tirado desde un coche, menos mal que me dio en la mochila. Fatality.



Llegamos a la Fontana di Trevi, de noche y a las 1am sin gente, es muchísimo mejor, nos quedamos mirándola y hablando de la vida.

Kilometrada hasta casa, Francesca se cruza con la tienda Brandy Melville y enloquece, es una historia de amor complicada.

Dormir.


07 abril

Francesca despierta con una idea fantastica sobre como hacer turismo desde la cama, la idea es que te paseen en una cama y cuando no te guste lo que ves, simplemente, sigue durmiendo. Creo que es un trauma por la noche sin dormir del otro día.



Despertamos en un barrio residencial, por lo que desayunar es barato y muy rico, café italiano, mmmm. Cogemos el metro porque hay que cruzar todo roma para ir a donde vive el siguiente couchsurfer y nuestras espaldas no pueden ya con las mochilas.

El machismo está esta vez a nuestro favor y el chico de la consigna de la estación nos deja meter las mochilas juntas en vez de pagar por cada bulto. Reacción rara riéndose de nosotras pero dejándonos hacer lo que nos daba la gana.

Estamos en tiburtina, y vemos otra Roma diferente más, la residencial y universitaria. Paseamos, comemos más helado y nos tumbamos en el césped de la uni, sintiéndonos universitarias (Marta tiene nostalgia) y tomando el sol.

Después de comer estamos muertas por el sol, y después de varias vueltas buscando un supermercado para comprar las galletas del amor de Francesca (sin éxito) paramos a tomar una cerveza que nos devuelve la vida mientras Francesca cuenta historias brasileñas :)

Llega la hora de conocer a Mikele, el trazzo couchsurfer. Muy majo, nos lleva a casa (que es suya desde que estudió en roma y mola mucho) y tomamos algo con él. Nos lleva a un supermercado decente y allí compramos pasta, galletas de Francesca y nos explica cómo hacer pizza casera (proyecto pendiente en la lista de cosas por hacer de Francesca y Marta)

Mikele prepara pasta riquísima para cenar y nos hace una broscheta con aceite casero, brutal. Acabamos llenas, comiendo un postre casero también y hablando sobre música italiana, brasileña y vasca. Vamos a dormir porque mañana nos despertamos a las 5. Momento: risas en la cama mientras Francesca habla de todas sus amistades locas (entre las que me incluye)


08 abril

Ciao Bella

Despertamos, recogemos rápido y decimos adiós a la casa de Mike, que sigue durmiendo. Todo fluye hasta que llegamos al bus para el aeropuerto, donde vuelve a haber caos, pero entramos. Momento de pánico en el aeropuerto porque nuestro vuelo no aparece en las pantallas, Italia, c'est com ça. Por fin encontramos nuestra gate y volvemos a marcarnos un cappuccino, de despedida.

Subimos al avión pero tarda mucho en despegar, Francesca entra en pánico cuando dicen por megafonía que debido a una "millora" tardaremos un rato en despegar. Francesca come galletas

"Estoy comiendo por estrés, mira si me muero por lo menos moriré gorda, y habiendo oído una historia de desamor"

El avión despega, llegamos sanas y salvar para sorpresa de Francesca, de nuevo, que se la ha jugado yendo al baño y arriesgándose a morir.



Ciao bella, ha sido un piacere.

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